El abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) comprende todas las actividades necesarias para garantizar el suministro seguro y continuo del combustible, desde su producción o importación, almacenamiento, transporte y distribución, hasta su entrega al usuario final. Este proceso debe cumplir normas de seguridad y control de calidad para prevenir fugas, accidentes y garantizar un servicio eficiente y confiable.